Unos breves rayos de sol encienden las ramas superiores de los árboles. Instante impagable. Un vecino en bicicleta abre camino al paseante.
Hoy los pies pueden rebozarse en crujidos de hojas secas. El carril bici invita a subirse al sillín o a pasear, a abandonar tanto coche ruidoso y contaminante para disfrutar de cada paso, de cada árbol, de cada brillo de luz en un día frío que amaneció lluvioso.El paseante llega a su destino. Hoy se había propuesto llegar al circo. Recinto ferial, cinco de la tarde. Entre el rugido de motos y coches, se eleva una construcción mágica, de formas extrañas para la ciudad: es la carpa del circo, construida con el esfuerzo de sus nómadas habitantes. El paseante pide permiso para entrar (hoy hay sesión a las 18.30) y le ponen una serpiente en el cuello. Pero como no hace periodismo sensacionalista, esa imagen no la va a difundir.
Parece que en Alcorcón, sede de una escuela circense durante años, el circo les sobra ahora a los gobernantes. El paseante se pregunta por qué tanto desprecio a una profesión esforzada y honesta, que tiene uno de los más nobles objetivos: emocionar, entretener, hacer sonreír a niños y mayores.
Si el paseante decide recorrer la calle Pablo Neruda desde su conexión con la Av. del Oeste, se encontrará a su izquierda con el extenso Parque de la República. La convivencia entre vecinas hojas perennes y caducas crea un sabroso juego de colores que abren más los ojos del invitado.
El paseante sigue subiendo la cuesta del Parque disfrutando del concierto de las aves pero, de repente, el paisaje sonoro cambia radicalmente: el rumor de un griterío le sorprende.
Un hombre regala al paseante una invitación para el circo. El autor de este blog descubre la mirada honesta de quien se lo entrega e imagina una vida dura, entregada a una pasión. Decide dedicar su próximo paseo, su próxima entrada, al circo instalado en el recinto ferial.

El paseante se pregunta si hoy, 20N, todo un país se dirige, como esa senda, hacia la infancia de los pueblos, donde solo existen buenos y malos, princesas y dragones, condesas y vasallos.
El paseante está un poco triste, porque no ha encontrado la luz y el brillo que quería. Ha sabido por los comentarios que tiene valiosos lectores (capaces de apreciar la belleza y el valor de la naturaleza) y no querría defraudarles.


Él dice que ese socavón es la metáfora del dinero que están quitando a la educación pública para dárselo a colegios como ese, que –con suelo y dinero de todos– no son para todos: segregan a los alumnos por religión y sexo. Dice Juan Antonio que entre las familias que acudían con sus hijos no ha visto a un solo inmigrante. Que ha visto a señores muy trajeados y señoras con caros collares.Y al alcalde, sonriente.
Obsérvese el curioso contraste: en la primera planta del centro la enorme cristalera permite adivinar las figuras de las alumnas de danza; en la calle, vecinos con abrigos y con muchos niños, porque gran parte quería mostrar su apoyo a las escuelas infantiles del municipio, que llevaban sin cobrar muchos meses. Es como si los padres bajo la lluvia quisieran que sus hijos pudieran algún día estar en la planta de arriba, con la cálida luz del arte, y no se quedaran desamparados en la calle. 
Quizá los lectores adivinen en la foto que desde el tobogán del parque se percibe algo que hoy ha atraído a tantas personas en sus coches: el cementerio. En el Día de Todos los Santos.
Muchas veces se nos olvida que la vida es como este hermoso camino de cipreses que lleva al cementerio de Alcorcón. Somos tierra. Y por eso debemos cuidarla y quererla (y protegerla de la codicia de algunos). Y recordar que, de repente, un día, hemos de volver a ella.
Pero el paseante sigue vivo. Se ha cruzado con un señor calvo que subía al montecito con una cámara. Ha pensado que la gente lo verá y pensará "ese gilipollas debe de ser el paseante", lo que le ha llenado de alivio, porque habrá otros vecinos que sigan retratando el milagro de la naturaleza.
¿Qué hace una estantería metálica en lo alto del montículo? Desde luego, el paseante no la ha subido para hacer la foto. Y no se imagina a nadie (con lo empinada que es la cuesta) trayéndola allí por capricho. El paseante decide iniciar la serie Misterios de Alcorcón. Seguiremos investigando (cualquier pista en comentario es bienvenida).
Algún visitante ha dejado en madera las huellas de su paso, como si el colorido de los edificios del Ensanche invitara a un cómic callejero.
Y el paseante sigue la actualidad de Alcorcón en directo. Hoy hacia la una de la mañana el macrocolegio religioso que ha aparecido en este blog estaba siendo objeto de algo muy importante: su rotulación para que ningún incauto lo confunda con una fábrica, como le sucedió al paseante.
Este es el colegio público más cercano al barrio del Ensanche Sur. Me contaba Juan Antonio (que es parte interesada, porque pertenece al gremio) que los lazos verdes son por las protestas de la escuela pública. Que en muchos centros han quitado las pancartas que pusieron los profesores (en Getafe hay videocámaras que han grabado a una extraña furgoneta arrancándolas) y que han recurrido a símbolos como esos lazos.
Por allí vimos a un hombre que parecía hacerle el amor a una nevera (ella tumbada en el suelo, él, en posición) pero el paseante no se atrevió a fotografiarlo porque le pareció un momento demasiado íntimo.
Pero me acerco y veo que no es una fábrica. No veo ningún letrero pero un vecino me indica que es un nuevo colegio religioso que se ha construido recientemente. Me dice que ya está funcionando.
Llego a casa, me informo y veo que el colegio es el Juan Pablo II, construido con suelo público que la Comunidad de Madrid sacó a concurso y adjudicó a la Fundación Educatio Servanda. Un colegio religioso concertado, es decir, que se sostiene con dinero público. Que separa a niños y niñas. Otro medio atento a Alcorcón ya recogió la noticia de la concesión (y los comentarios que provocó). Los vecinos del Ensanche sur han mostrado su deseo de que haya dotación de centros públicos en el barrio (muy interesante la aportación primera, del activo vecino Raúl Rodríguez).