Lo que más me impresiona de la gestión socialista en Alcorcón es que, pese a llevar acumulados 45.000 millones de pesetas de deuda, nunca dejaron de derrochar ni refrenaron el ritmo de gasto.
Cualquier persona normal se hubiera asustado con la mitad de esa deuda y hubiera empezado a parar el carro: el Sr. Cascallana y la Sra. De Andrés (actual "líder" del menguado PSOE local), siguieron gastando a lo bestia hasta el último minuto. De hecho, conforme se acababa su mandato funesto, intensificaron el ritmo del derroche, dejando la caja vacía.
¿Qué se debería hacer con esta gente? ¿No deberían ser apartados para siempre de la gestión pública? Pues yo les tengo allí, sin avergonzarse de nada, dando lecciones y pidiendo explicaciones. Lecciones que nadie les ha pedido y explicaciones que ellos no se ven obligados a dar pese al tremendo agujero que han hecho a la ciudad.
La Sra. De Andrés está intentando desmadraras del Gobierno del que fue mano derecha del alcalde, hasta el punto de votar en CO tra de su propia liquidación: es insólito que un partido vote en contra de su propio balance. Pues eso ha hecho la Sra. de Andrés, condenada por injurias, con tal de presentarse como la renovación, cuando todos sabemos que es una de las principales culpables de la ruina que ha provocado el socialismo en Alcorcón.